«LA RELIGIÓN DEBE ESTAR FUNDAMENTADA EN LA POSIBILIDAD INTRÍNSECA QUE POSEE EL SER HUMANO PARA TRASCENDERSE A SÍ MISMO»

La crítica trascendental de la religión en el Vimalakirti Nirdesha

Vimalakirti (Siglo V o VI antes de Cristo)
Vimalakirti (Siglo V o VI antes de Cristo)

En el siglo XVIII el filósofo alemán Immanuel Kant escribió La religión dentro de los límites de la mera razón (1793), en la que sometía la religión a la crítica pura y práctica de la razón misma. Para Kant la religión tiene como finalidad el perfeccionamiento espiritual del ser humano, y debe estar fundamentada en un imperativo categórico del deber: decide y haz conforme a una máxima que pueda erigirse en ley universal, y por consiguiente: actúa de tal manera que la humanidad sea para ti un fin en sí, jamás un medio, tanto en tu propia persona, como en las personas de los demás. Alrededor de veinte siglos antes se escribió en el Budismo Mahayana (gran vehículo) el Vimalakirti Nirdesha (la enseñanza de Vimalakirti), lamentablemente Kant no lo conoció, pero seguramente sus escritos éticos hubiesen sufrido una «revolución copernicana», si Kant hubiese entrado en contacto con la profunda sabiduría espiritual de Oriente. Para Kant la religión está basada exclusivamente en la ética y en las categorías espacio-temporales, para el Vimalakirti Nirdesha la religión está basada no sólo en la ética, sino en la misma posibilidad intrínseca que posee el ser humano para trascenderse a sí mismo, o lo que los escritores budistas llaman «budeidad».

En los capítulos 3 y 4 del Vimalakirti encontramos una aguda y profunda crítica a la religión, la cual trataremos de presentar del modo más agradable y breve posible. Dicha crítica no va dirigida solamente a la religión, sino también quiere ser una instrucción sobre nuestra búsqueda de eficacia y ecuanimidad en nuestras prácticas espirituales.

La historia del Vimalakirti Nirdesha comienza con el mismo Vimalakirti quien se encuentra enfermo. En realidad su enfermedad es un medio de persuasión, pues Vimalakirti es un gran Bodhisatva, incluso un Buda, pero vive como cualquier hombre laico. Vimalakirti dice que está enfermo porque los todos los seres están enfermos. Su enfermedad es producto de una gran compasión “… mi enfermedad durará lo que dure la ignorancia y la sed de vivir de los demás seres. Mi enfermedad viene desde muy lejos, desde el comienzo de la transmigración. Mientras que los seres estén enfermos, también yo estaré enfermo. Cuando los seres se curen, también yo me curaré…”. Mientras el Buda se encuentra enseñando a las afueras de la ciudad de Vaishalí, Vimalakirti deja que un pensamiento pase por su mente, recordemos que su enfermedad es producto de su gran compasión: Estoy enfermo, recostado en mi cama, sintiendo dolores. Sin embargo, el perfectamente logrado, Buda, no me considera ni tiene piedad de mí y no manda a nadie a preguntar por mi enfermedad. Buda se da cuenta del pensamiento que cruza la mente de Vimalakirti, y como sabe que Vimalakirti no está realmente enfermo, en el sentido ordinario, decide seguirle el juego y trata de enviar a algunos de sus discípulos a visitarlo. El argumento principal de la historia es la resistencia de los discípulos del Buda para visitar a Vimalakirti. Su renuencia a visitarlo radica en que a cada uno de los discípulos del Buda, Vimalakirti les ha hecho ver sus limitaciones espirituales. Vimalakirti representa la verdad o la realidad misma, vacía de conceptos; simboliza la auténtica experiencia de la Iluminación. Vimalakirti nos hace comprender, como veremos más adelante, que cuando nuestras experiencias espirituales parciales se confrontan con la verdad se les revelan sus limitaciones. El Vimalakirti nos enseña a no poner nuestra seguridad emocional en nuestras experiencias espirituales parciales. “Destruye lo que eres para que seas libre de convertirte en lo que puedes ser”. Debemos dejar de lado algunas formas religiosas cuando se convierten en fines en sí mismos. El propósito de una crítica a nuestra religión no es para arruinarla, sino reencausarla para que cumpla con su verdadera función, que es ser medio para llegar a un fin, un medio para el desarrollo espiritual del individuo.

Anuncios