LA HISTORIA COMO «PARADOJA TEÁNDRICA»: PEDRO ABELARDO Y BERNARDO DE CLARAVAL 1ª PARTE

Abelardo y su amada Eloísa (s. XII)
Abelardo y su amada Eloísa (s. XII)

El serio buscador en el «Reino del Espíritu/espíritu» al tratar de acercarse al evento espacio-temporal, al hecho histórico en sí mismo, podría no percatarse de los vestigios del «misterio», si no alcanza a servirse de la ciencia histórica como un método aprehensivo de la «presencia del Espíritu/espíritu». Este breve escrito pretende ver en algunos acontecimientos históricos el paso -casi imperceptible- del «misterio». En este apartado trataremos escuetamente del drama que se desarrolló en el siglo XII, entre el «Peripateticus Palatino» o Abelardo, El «Doctor Melifluo» o Bernardo de Claraval, y Eloísa. Nos detendremos en aquellos aspectos que parecen revelar la presencia no del continuo de los avatares de la historia en dicho drama, sino los signos de una posible «manifestación» que en el «eterno retorno de lo humano» pareciera hacer surgir fenómenos que nos sorprenden y aleccionan.

El contexto de dicho «drama teándrico» es el llamado «Renacimiento cultural del siglo XII». En los primeros años de dicho siglo se manifiesta una transformación bastante profunda en el campo de la cultura. El pensamiento se orienta por nuevas vías que le vienen trazadas sobretodo por el conocimiento más completo de las grandes obras de la Antigüedad Clásica. Los primeros años del siglo XII son manifestación de una transformación social de la cual dependen, en gran parte, las innovaciones llevadas acabo en la instituciones escolásticas y en las mismos sistemas de pensamiento.

La enseñanza sigue siendo impartida en las «escuelas monásticas» y en las «escuelas «urbanas», pero las primeras pierden su importancia preponderante sobre las segundas, pues las «escuelas urbanas» comenzaban a responder mejor al carácter de la civilización que tendía a desarrollarse. En estas «escuelas urbanas» encontramos al principal filósofo del siglo XII, y al mismo tiempo teólogo muy influyente, Pedro Abelardo (1079-1142), quien nació en Le Pallet (Palais), cercano a Nantes, de allí su nombre «Peripateticus Palatino». Estudió dialéctica bajo la guía de Roscelino y Guillermo de Champeaux. Abrió una escuela por su cuenta, primeramente en Melun, después en Corbeil, y seguidamente en París, donde tuvo lugar la disputa con su primer maestro Guillermo de Champeaux. Fundó la escuela del Paráclito, cerca de Nogent-sur-Seine y la abandonó en 1125 para convertirse en abad de Saint Gildas en Bretaña. Fue un gran maestro en París, pero el infeliz episodio amoroso con su alumna Eloísa, a quien amó y desposó, lo llevó después de haber sido castrado por el tío de su amada, el canónico Fulberto, a enclaustrarse en el monasterio de Saint-Denis.

Anuncios

Un comentario en “LA HISTORIA COMO «PARADOJA TEÁNDRICA»: PEDRO ABELARDO Y BERNARDO DE CLARAVAL 1ª PARTE

  1. Hola Leandro – Espero que estés muy bien y que tengas internet. Solo para agradecerte que sin saberlo me hayas ayudado a entrar a mi sitio a través del tuyo. Fíjate que definitivamente alguien está en contra de mi blog, pues resulta de que aparte de todos los problemas que ya te he contado de que me cambian o roban (no tengo idea cómo, pero como siempre ando en internet públicos…) la contraseña, ahora resulta que – de un internet al que normalmente no vengo, me decía que wordpress.com ya no existía. A través de tu página logré entrar, y una vez que puse la contraseña que te manda wordpress (los amo porque son super inteligentes y super maravillosos), desapareción la ventana. No sé cómo le hice otra vez para accesarla, porque si no hubiera quedado abierta y…ve tu a saber. Vivo en un lugar muy pequeño y hay mucha gente de otras religiones y, supongo, a alguien que sabe mucho de tecnología, mi blog le debe parecer peligroso o no sé qué. En fín, así es este samsara… ¿no? Aquí es en donde uno podría decir… “it shouldn´nt be like this…” Siempre me ha llamado mucho la atención que alguien que siente que está en la fe correcta y crea en Dios, tenga tanta ira interna como para destruir algo o a alguien que consideran está en el error. Yo estaría muy felíz por mí y sorry por la otra persona… pero ya sabes, cada quién piensa diferente.

    En fín, gracias por dejarme contarte mis “más o menos” cuitas. Es solo experiencia tras experiencia, no? Si un día logran destruir mi blog, pues empezaré otro aunque sea de cero. No exactamente porque la principal intención sea ayudar a alguien a quién le pueda servir (ya sabes, en casi dos años no llego ni a 1,000 vistas ni a 250 visitantes…), pero principalmente porque es lo que más disfruta de mi vida, escuchar y traducir la Dhamma.

    Te mando un enorme abrazo. Te deseo lo mejor. Cuídate mucho y hasta la próxima.

    :-)

    Hilda

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s