¿PUEDO REALMENTE LIBERARME DEL MIEDO, DE LA ANSIEDAD Y DE LA INSATISFACCIÓN? MEDITACIÓN 3ª PARTE

a little monk happyLa revelación espiritual es como una joya con muchas facetas. Una de estas facetas se llama liberación del sufrimiento. ¿Cuales son algunas de las otras facetas? Pues, veamos el otro lado de la situación ¿qué ocurre con el placer? ¿genera el placer satisfacción duradera para la mayoría de la gente? ¿eleva el placer la base de satisfacción en sus vida? Por lo general no, de hecho a menudo es al contrario. Muchas veces el placer lleva a más impulsividad, a más necesidad, a más compulsión. ¿Significa esto que hay algo malo en el placer? Absolutamente no.

Así como hay aferramiento alrededor del dolor (“Resistencia”), también hay aferramiento alrededor del placer (“ansias”). El placer en sí mismo es una experiencia muy purificadora, pero si con el placer surge algún tipo de aferramiento o posesión, entonces este placer no genera mucha satisfacción. Por otro lado, cuando se libera el aferramiento, el placer crea satisfacción realmente duradera, algo cambia en el interior y el nivel individual de realización se eleva permanentemente. Así que el dolor puro purifica, el placer puro purifica. ¿Qué quiero decir con el dolor puro? Dolor sin resistencia. ¿Qué quiero decir con placer puro ? Placer sin ansias.

Otra faceta de la revelación está relacionada con el sentido del sí mismo de una persona. Hay cosas que son verdaderas y útiles acerca de cómo el sentido de uno mismo emerge momento a momento. Creemos que hay una “cosa” en nuestro interior llamada “yo”, pero al investigar más de cerca descubrimos qua hay una actividad llamada personalidad que surge y se desvanece como parte del fluir sin esfuerzo de la naturaleza. Dicha actividad llamada personalidad esta compuesta de ciertas ideas y ciertas sensaciones corporales que momento a momento nos dan la sensación de que “yo existo”. Cuando esas ideas y sensaciones corporales se reciben con total consciencia y cero interferencia, entonces tenemos una maravillosa experiencia paradójica.

Obviamente si tenemos total consciencia y cero interferencia con dichas ideas y sensaciones corporales que en este momento nos dan la sensación de “Yo existo”, entonces tendríamos que decir que estamos permitiendo a nuestra personalidad expresarse totalmente.

El ser, experimentado en su totalidad es un “hacer” en vez de un “algo” Una vez que logramos descubrir esto, el sentido de sí mismo en cada uno de nosotros se vuelve elástico como el caucho y podemos expandirnos y contraernos sin esfuerzo con el fluir de los eventos. Podemos pensar en ese sí mismo como un ser elástico que puede hacerse tan grande o tan pequeño como las circunstancias lo requieran, un puro “hacer” vibrante y activo llamado personalidad. De ese modo podemos aprender cómo completar nuestra personalidad y al aprender esto también podemos aprender cómo dejar ir nuestra personalidad. Un ser elástico puede ser tan grande como el universo entero y por lo tanto abarcar todas las cosas y puede ser tan pequeño como el cero y por lo tanto conocer un estado de descanso verdadero, paz real y seguridad.

Entonces, con esta práctica llevamos la atención plena (especificidad de consciencia) y ecuanimidad (no interferencia con la consciencia) a la experiencia ordinaria. Como resultado, obtenemos purificación, que es una liberación de los bloqueos hacia la felicidad, y conseguimos revelación, que es una comprensión profunda y llena de facetas acerca de la naturaleza de nuestra experiencia. ¿Como resultado de esto qué sucede? Nos liberamos. Obtenemos un sentido de liberación que no depende de las circunstancias, un sentido de la felicidad que no depende de las condiciones.

Este proceso de desarrollo de un sentido de felicidad independiente de las circunstancias es un reto bastante grande pero en verdad es sólo la mitad del camino espiritual. La otra mitad del camino tiene que ver con lo que “entregamos” al mundo. Además de la atención plena (Vipassana) uno también cultiva estados habituales de bondad y compasión y convierte estos estados subjetivos en acciones objetivas que son de beneficio para los demás.

Se puede decir que a través de la meditación de la atención plena el viejo y sucio dolor es raspado de las paredes del alma y a través de la meditación diaria de la bondad un nuevo y hermoso abrigo se pone una capa a la vez.

Por medio de la meditación de la bondad y similares uno imparte intencionalmente en su núcleo emocional una coloración, un sabor y un tono habitual de profundo calor humano y beneficencia. Esto fluye constantemente al exterior e influencia de manera sutil pero significativa a la gente alrededor. En el nivel de la acción se traduce en diferentes expresiones de servicio sin esfuerzo hacia los demás.

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